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¿Qué es la fluorosis dental?

En algunas ocasiones podemos pensar que utilizar más pasta de dientes es mejor para nuestra salud y la de los más pequeños de la casa. No obstante, el exceso puede traducirse en un problema como es la fluorosis dental, que si no se detecta y trata a tiempo requerirá que se tengan que realizar tratamientos más importantes en el futuro, como las carillas o la microabrasión. Por eso, en este artículo queremos darte las pautas para prevenir esta condición que suele afectar a los más pequeños de la casa.

¿Qué es la fluorosis dental?

La fluorosis es un problema dental que puede detectarse por la aparición de manchas blanquecinas, especialmente en el caso de los más pequeños de la casa. El problema viene de una disminución de la mineralización de los dientes como consecuencia de un uso excesivo de flúor. Aunque el flúor es necesario para mantener la salud de nuestra boca, si se utiliza en exceso puede llevar a la descalcificación de las piezas dentales.

Este problema es muy frecuente en niños y seguro que te viene algún caso a la mente, si piensas en algún peque con manchitas blancas en los dientes. A continuación, te contamos cómo se puede prevenir. En caso de que el problema ya se haya hecho patente, habrá que recurrir a una microabrasión para poder eliminar esas manchas blancas. Y si estamos hablando de un estado más avanzado de la fluorosis, sería necesario empezar a hablar de ponerse carillas para ocultar el diente como tal. Este problema es fundamentalmente estético, como habrás podido ver, pero, si persiste, se podría transformar en una pérdida del esmalte por una composición no adecuada de sus minerales.

Fluorosis dental

¿Cómo se puede evitar este problema de salud bucodental?

Lo mejor de todo es que evitar esta condición es muy sencillo. En el caso de los niños muy pequeños, se recomienda utilizar la mínima cantidad de pasta dentífrica para el cepillado de los dientes. Esto es especialmente importante en niños de hasta tres años. Más adelante, hay que remarcar que la cantidad que se utiliza no debe superar el tamaño de un guisante.

Así pues, lo fundamental es explicar a los niños las ventajas que tiene el cepillado de dientes, pero siempre y cuando les digas también que un exceso de pasta podría perjudicarles. Del mismo modo, es importante remarcar que no pueden ingerirlo (el problema se agravaría) o que no utilicen el enjuague de flúor en exceso. Para facilitarte la tarea, lo mejor es evitar esas pastas de dientes especiales para niños, que suelen tener colores y sabores, pues les resultarán más atractivas y querrán añadir más cantidad. Nuestro consejo es que utilices una apta para los más pequeños, pero sin que tenga estas características.

En definitiva, la fluorosis dental no reviste demasiada importancia siempre y cuando se detecte a tiempo y se pongan los remedios para evitarla. Esperamos que en este artículo te hayamos podido aclarar en qué consiste la fluorosis y cómo puedes poner punto y final a esta enfermedad.

¿Qué es la odontología conservadora?

Tener problemas en un diente, ya no significa necesariamente que tengas que perderlo. La odontología conservadora se está imponiendo en la mayoría de consultas de estos profesionales como una opción para mejorar tu salud dental sin tener que recurrir a medidas extremas e invasivas que puedan tener consecuencias negativas en tu salud oral general.

¿Qué es la odontología conservadora?

En esencia, este tipo de tratamientos odontológicos se basa en restaurar los tejidos dañados de un diente por causas tan habituales como la caries. Es decir, el principal objetivo de esta técnica es evitar la extracción de las piezas que no están en buenas condiciones.

También se incluye en la categoría de odontología conservadora la prevención. Es decir, todos aquellos tratamientos que se realizan para evitar un futuro deterioro del diente.

Procedimientos de odontología conservadora

Hoy en día, tu odontólogo de confianza cuenta con muchos recursos técnicos pensados para poder salvar tanto la estética como la funcionalidad de tu dentadura. De esta manera, puedes conseguir que las piezas que hayan sufrido algún daño recuperen el comportamiento fisiológico que deben tener y, a la vez, que se igualen con el resto de dientes en cuanto a color y forma. Y, lo mejor de todo es que puedes disfrutar de las ventajas de estos tratamientos, incluso en caso de tener una caries avanzada. Por lo tanto, las posibilidades de que pierdas una pieza son realmente cada vez menores.

Odontología conservadora

El composite, protagonista de la odontología conservadora

Si hay un material que juega un papel importante en la reconstrucción funcional y estética de un diente, sin duda, es el composite. Sus excelentes resultados son uno de los motivos que lleva a su aplicación en todo tipo de reconstrucciones dentales.

Este material permite sustituir el tejido dental perdido y realizar las obturaciones o empastes necesarios para el tratamiento de la caries. En el mismo sentido, es adecuado para restaurar dientes rotos por un traumatismo.

Merece la pena destacar que estas restauraciones son mínimamente invasivas y, por lo tanto, no representan un problema para el paciente.

Las carillas de composite son otro de los tratamientos conservadores más habituales en odontología. En este caso, su principal función es mejorar el aspecto general de la sonrisa, corrigiendo defectos morfológicos y aportando un aspecto natural. Destacan por ser muy resistentes, prácticamente como el propio esmalte de los dientes naturales, y por tener el mismo aspecto que las piezas propias. Otra de sus grandes ventajas es que no son nada invasivas, porque se colocan encima del diente con un sistema adhesivo y sin necesidad de tallarlos, como ocurre en el caso de las conocidas carillas de porcelana.

Optar por alguna de las técnicas de odontología conservadora existentes en la actualidad es una garantía para que puedas tener una dentadura sana, funcional y estéticamente igualada sin tener que someterte a tratamientos invasivos, más molestos y con consecuencias negativas para la salud del conjunto de tus piezas dentales. Por lo tanto, es la mejor solución para algunos de los problemas dentales más habituales, como la caries.

¿En qué consiste la cirugía maxilofacial?

La cirugía maxilofacial es una de las especialidades de la odontología que se encarga de corregir algunas deformidades del esqueleto facial que originan problemas tanto estéticos como funcionales. ¿Quieres saber en qué consiste y cuándo podrías necesitarla?

¿Qué es la cirugía maxilofacial?

Se le conoce también como cirugía ortognática y su objetivo, tal y como te hemos indicado, no es otro que corregir las anomalías de los huesos faciales. Estos provocan que los dientes no estén en una posición correcta y que se produzcan malformaciones estéticas.

Normalmente, estas malformaciones faciales aparecen durante la etapa de crecimiento y se suelen estabilizar en la edad adulta. La anomalía afecta a uno o varios huesos de la cara (nariz, mentón, pómulos o maxilar) y aproximadamente el 25 % de la población la padece.

¿Qué tipo de tratamientos realiza un cirujano maxilofacial?

Este profesional se encarga de realizar reconstrucciones o tratamientos postoncológicos en la zona del cuello y la cabeza. Reconstruye los maxilares tras un accidente o por una malformación genética, extrae quistes y tumores orales, y realiza extracciones de piezas más complejas como pueden ser las muelas del juicio, que están próximas al nervio. Además, puede realizar también injertos óseos.

En definitiva, estos especialistas pueden diagnosticarte y tratarte aquellos problemas relacionados con la estructura facial, el rostro y la cavidad oral.

Cirugía maxilofacial

¿Cuándo se necesita una cirugía maxilofacial?

Como te hemos apuntado ya, este tipo de cirugía es necesaria para solucionar ciertos problemas estéticos y funcionales que pueden ser causados por un contacto y una posición incorrectos de las piezas dentales. Si la ortodoncia no es efectiva para ti, la cirugía es la mejor alternativa.

Por todo ello, esta opción es muy eficaz en problemas de maloclusión y de descompensación de tamaños entre la mandíbula y el maxilar superior, pues te provocan un desequilibrio en el aspecto facial.

El objetivo de la cirugía principalmente es conseguir una buena estabilidad de la oclusión, lo que te conferirá una estética y una funcionalidad bucofacial óptimas.

Fases de la cirugía

Vas a poder diferenciar 4 etapas:

1. Planificación y estudio. Es necesario que obtengas un diagnóstico preciso para establecer cómo será el proceso. Aquí colaboran estrechamente el ortodoncista y el cirujano. Se hacen diferentes análisis de modelos, tejidos, radiografías y hasta un estudio en 3D. Así se trabajará con la mayor información posible.

2. Ortodoncia. Antes de la intervención, se utilizará una ortodoncia para rectificar la mala colocación de tus piezas. Esta fase suele tener una duración de unos 18 meses.

3. Procedimiento quirúrgico. En este momento se te colocará correctamente la oclusión de los dientes. Es necesario aplicar anestesia general, por lo que será necesaria tu hospitalización.

4. Postoperatorio. La zona puede permanecer inflamada hasta 6 meses, pero eso dependerá de la capacidad de recuperación que tengas. Puedes dormir con la cabeza elevada o aplicar compresas de hielo para agilizar el proceso de recuperación.

Junto a todo esto, hay que destacar la importancia del mantenimiento a largo plazo y una correcta planificación inicial antes de comenzar el proceso de cirugía maxilofacial. Contacta con nuestros especialistas para cualquier tipo de duda.

¿Por qué tengo los dientes sensibles?

La sensación de tener dientes sensibles es algo bastante habitual. Por regla general, aparece cuando se toman helados o refrescos muy fríos. Esto puede ocurrir de forma puntual tanto en niños como en adultos, pero las personas afectadas terminan por padecer problemas más serios para la salud bucodental.

Es más, la mayoría de los pacientes con sensibilidad dental muestran un dolor intenso pero breve, el cual se mantiene con la ingesta de alimentos fríos. Por lo tanto, estamos ante la principal característica de esta dolencia, aunque si las molestias persisten, es posible que tengas un empaste en mal estado o una caries.

¿Cuáles son los estímulos que provocan la sensibilidad dental?

Cuando la boca está sana, el esmalte protege a la dentina (capa que se encuentra debajo del esmalte dental y que recubre el nervio interior) de todo tipo de exposición externa. Así, si tienes los dientes sensibles, significará que el esmalte está en mal estado, ya que el calor y el frío le afectan en demasía. Todo ello conduce hasta los nervios inferiores del diente, lo que produce entonces la dolencia por sensibilidad dental.

En este sentido, has de saber que existen hasta tres tipos de estímulos que producen sensibilidad dental, como son los estímulos térmicos, osmóticos o químicos y los táctiles o mecánicos. Estos se diferencian por los siguientes aspectos:

 Estímulos térmicos: Son aquellos que se activan con la ingesta de alimentos muy fríos (como un helado) o muy calientes (café, té…).

 Estímulos osmóticos o químicos: Este tipo de estímulos dependen del sabor de las comidas. Por ejemplo, los alimentos con azúcar o ácidos, los cuales pueden provocarte una sensación de dolor en los dientes sensibles.

 Estímulos táctiles o mecánicos: Se dan con el gesto diario de cepillarte los dientes o pasarte el hilo dental.

¿Cuáles son los factores que pueden causar sensibilidad dental?

Hay varios factores que pueden limitar la capacidad de protección del esmalte y originar la sensibilidad dental. Por ello, has de prestar atención a algunos productos, más si cabe cuando ya tienes los dientes sensibles, puesto que estarías aumentando la gravedad del problema.

Por ejemplo, el uso de una pasta de dientes blanqueadora puede ser una de estas causas. Esta decisión no la debes tomar a la ligera, ya que en el mercado dispones de muchas opciones para comprar dentífricos. Por tanto, lo más recomendable es que acudas a un dentista y te indique la pasta más adecuada para tus dientes.

Por otro lado, el estrés, la ansiedad y los nervios se han convertido en factores determinantes, ya que pueden acarrear bruxismo (apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente).

Por último, los problemas en las encías también tienen un papel muy importante. No has de olvidar que, si esta parte de la boca está en mal estado, puede aparecer una excesiva sensibilidad en los dientes.

En resumen, si padeces esta dolencia, te aconsejamos acudir a nuestra clínica dental en Barakaldo. Te daremos la mejor solución y, de esta forma, mejorar el estado de tus dientes.

Implantes All on Four

Los implantes dentales son necesarios para ti si has perdido piezas dentales. Ten en cuenta que una dentadura no solo sirve para lucir una bonita sonrisa, sino que es un elemento primordial para tener una vida sana, comer bien y poder masticar cualquier comida. Sin embargo, no todo implante dental es igual. Si necesitas un tratamiento de implantes total, el sistema All on Four puede ser tu mejor opción.

¿Qué son los implantes dentales de All on Four?

Este tratamiento odontológico se adapta a ti si necesitas hacerte una boca completa porque has perdido todas las piezas o estas están en mal estado, desgastadas o rotas. También es válido si lo que estás buscando es un tratamiento para dentadura que necesita reemplazar varias piezas dentales. La razón de que sea la mejor opción es porque es un sistema más barato que los tradicionales, que al servir para muchas piezas dentales, te ayudará a ahorrarte dinero en tus implantes dentales.

Además, si te decides por esta opción, vas a necesitar muchos menos implantes. Esto es posible de manera muy sencilla, dado que tradicionalmente se insertaría un tornillo por cada pieza dental y con este sistema se aprovechan los mismos tornillos para varias piezas. Por lo tanto, podrías tener una dentadura superior completa con solo cuatro tornillos y una dentadura inferior entera con otros cuatro. Consecuentemente, es menos invasiva, más rápida y tiene una recuperación mucho más inmediata.

¿Cuánto tiempo se tarda en recibir este tratamiento de implante dental total?

Al necesitar tan pocos tornillos, este tratamiento dental se realiza en muy poco tiempo y de forma muy poco invasiva. Esta técnica de implantología te permitirá, además, no visitar más que un día tu centro odontológico para tener todas tus piezas dentales. En un solo día, podrás tener tu cirugía dental con la arcada superior o la inferior, con solo cuatro implantes (tornillos) en cada maxilar.

Esto convierte al tratamiento en un éxito casi total, dado que es una técnica odontológica de última generación que apenas resulta agresiva con tu boca. Te permitirá usar de forma normal cada pieza dental como si fuera la propia. De esta manera, se convierte en tu mejor opción si te faltan todas o casi todas las piezas dentales. En un solo proceso quirúrgico, podrás conseguir volver a comer como comías antes, masticar sin problemas cualquier alimento y contar con la seguridad de poder sonreír sin complejos.

Implantes

¿Qué te sucederá tras la operación?

Si ya te has decidido a hacerte una cirugía de implante dental, tan solo te queda saber algo más sobre el posoperatorio. Ten en cuenta que, con carácter general, vas a tener que acudir a revisiones cuando se te marquen. El odontólogo es el encargado de determinar cuándo van a ser necesarias. Por lo demás, es una cirugía menor que apenas presenta complicaciones. Debes seguir las instrucciones que se te ofrezcan, tomar todas las pastillas que se te receten, mantener la boca limpia y hacer una dieta blanda.

Si ya lo tienes claro, inicia el proceso para tener implantes dentales que parezcan tu propia dentadura.

Cómo cuidar las encías para asegurar la salud oral

Una de las partes más delicadas del cuerpo son las encias. Los problemas que ocasiona su mala higiene suelen ser difíciles y dolorosos de solucionar. Si no quieres experimentar esta situación en primera persona, aquí van algunos consejos para cuidarlas y tener una buena salud bucodental.

Problemas de las encías

Antes de ver las recomendaciones, es importante que te conciencies de la importancia que tiene mantener unas encías sanas.

Dos son las principales afecciones de las encías: la gingivitis y la periodontitis. En los casos más leves, sus síntomas pueden ir desde el simple enrojecimiento e inflamación de la encía a su sangrado mientras te cepillas. Pero a medida que las bacterias van debilitando tu encía, esta acaba por retraerse dejando expuesta la raíz dental. Esto no solo implica un incremento en la sensación de sensibilidad, sino que además puede acabar suponiendo la movilidad y pérdida del diente.

En los casos más graves, la placa bacteriana que se acumula en tus encías puede pasar a la sangre. Aumenta así el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o diabetes de tipo 2.

Claves para mantener unas encías sanas

Cuando piensas en la salud de tu boca, seguramente lo primero que te viene a la mente son tus piezas dentales: su forma, cómo están colocadas, tu rutina de limpieza en ellas… Sin embargo las encías, las grandes olvidadas, son casi más importantes. Por este motivo se merecen tener una higiene específica. Te la resumimos en los siguientes puntos.

1. Cepillado diario

Cepillar tus dientes y encías debe ser una práctica que incorpores a tu día a día tras cada comida. No es necesario que apliques una fuerza excesiva; de hecho, esto puede originarte problemas como la retracción de las encías.

En esto influye además el tipo de cepillo que utilices. Para un cuidado de las encías óptimo apuesta por cepillos cuyas cerdas tengan una dureza media o suave, y no te olvides de renovarlos cada 3 meses.

En esta higiene diaria incorpora también seda dental o cepillos interproximales y un enjuague bucal.

2. Acude a tu dentista

Además del trabajo que debes hacer en casa, es más que recomendable que cada 8 o 10 meses acudas a revisión en tu clínica dental.

Para una limpieza completa existen tratamientos que se utilizan como profilaxisy que, realizados por el higienista dental, dejarán tu cavidad oral en perfecto estado.

3. Cuidado con los alimentos

Los azúcares y grasas saturadas propician la aparición de bacterias. Acabarán dañando tus encías si no cepillas tus dientes inmediatamente después de ingerirlos.

Encías

4. Especial atención en ciertos casos

Si tienes antecedentes en tu familia o padeces osteoporosis, enfermedades cardíacas, diabetes, VIH, etc., debes poner especial atención a la salud de tus encías. Igual ocurre si tienes las defensas bajas o has recibido un trasplante.

Otros casos sensibles responden a cambios hormonales como los vividos durante el embarazo, donde puede aparecer la gingivitis estacional.

Asegura la salud de tus encías con estas sencillas recomendaciones. Proteger la base de tus dientes es la clave para una boca sana y bonita.

Dolor de mandíbula. ¿Qué lo puede causar?

Dolor de mandíbula es siempre sinónimo de molestia. Repasamos sus causas,los tratamientos más utilizados y las medidas preventivas más eficaces y adecuadas

Cómo combatir el mal aliento

El mal aliento es un desagradable factor que influye en las relaciones sociales y en la autoestima de quien lo padece. En este artículo te explicaremos las causas más generales de su aparición y cómo combatirlo.

¿Por qué aparece la halitosis?

La alitosis es síntoma, en muchas ocasiones, de problemas bucodentales, como caries o periodontitis. Por ello, te recomendamos que si percibes mal aliento de forma continua, te pongas en manos de odontólogos para que podamos hacerte una revisión bucal.

El mal olor en la boca puede aparecer de forma puntual o asiduamente y hace presencia por la descomposición de bacterias en la boca y en la parte superior de la lengua que producen mal olor. Aunque creas que solo te afecta a ti, son muchas las personas que tienen este problema.

¿Cuáles son las causas principales de la aparición del mal aliento?

Existen dos causas principales. Por un lado, encontramos la halitosis intraoral, que es la que se produce por alteraciones en la boca, y, por otra parte, se engloban todos los problemas asociados a partes del cuerpo extraorales, como el estómago o el aparato respiratorio.

Problemas intraorales de halitosis

La mayoría de las veces, las bacterias aparecen por no cepillarse los dientes de forma continua. Si tienes caries, además de dolor, te pueden provocar mal olor en la boca.

En la revisión de odontología inspeccionarán que no tengas gingivitis o periodontitis porque también son propulsores del mal sabor de boca y, en el caso de que tu boca hidrate poco y suela estar reseca, también puede aumentar el porcentaje de aparición de este hándicap. Por ejemplo, si estás atravesando un período de estrés, puede que notes más sequedad porque la salivación disminuya y aparezca la halitosis.

Si fumas, tienes muchas más posibilidades de que tu boca propague un olor desagradable porque la nicotina y el resto de sustancias del tabaco se quedan atrapadas entre los dientes y la lengua.

Problemas extraorales de mal aliento

Además de enfermedades como la diabetes o la ingesta de antidepresivos, los problemas de respiración, como la bronquitis o la sinusitis, pueden desencadenar en alientos malos. Pero también pueden producirlos algunos alimentos que forman vapor en el estómago durante la digestión, como la cebolla o el ajo.

Aliento

¿Cómo combatir el problema del aliento desagradable?

Una vez detectado el foco de origen del problema, te aconsejamos que tomes nota de los tratamientos que detallamos a continuación y que te ayudarán a combatir ese molesto olor.

El primero y más importante es que refuerces tu higiene bucodental, cepillando los dientes y la lengua cada día, y optes por no incorporar en tu dieta frutas y verduras que sean propensas aumentar el trastorno bucal. Como soluciones positivas incluiremos, por supuesto, dejar de fumar, en el caso de que seas fumador, y animarte a beber mucha agua.

Por otra parte, es muy importante que te hagas una revisión odontológica para que los profesionales podamos realizarte una limpieza dental profesional y acabar con toda la placa bacteriana.

En conclusión, debes cuidar el olor de tu aliento y esperamos que tomes en cuenta la información facilitada para que tomes los medios oportunos y desaparezca tu problema.

¿Por qué la endodoncia puede doler tras su tratamiento?

La endodoncia es un tratamiento que suele ser exitoso, aunque pueden darse casos en que se dé una persistencia del dolor. Si esto ocurre, lo recomendable es acudir al especialista, para que examine las causas y proponga una rápida solución. De todas formas, para evitar este tipo de molestias, la prevención es lo más adecuado, consiguiéndose con la revisión periódica.

¿Qué es la endodoncia?

Una endodoncia en un procedimiento que consiste en deshacerse de una infección, causante de un molesto dolor en el interior de la pieza dental. Por lo general, este suele ser producido por la caries. Eliminar la pulpa del diente, donde se encuentra el nervio del mismo, es la mejor solución.

El dolor antes, durante y después del tratamiento

Generalmente, cuando vas al dentista, a menos que busques una revisión bucodental, sueles presentar un dolor insoportable. Desafortunadamente, la mayor parte de los pacientes deciden ir al especialista cuando ya no pueden más de dolor.

El dolor que experimentas antes de la endodoncia, elegida por el especialista para salvar la pieza dental, tiende a ser bastante intenso, como el que se siente con la caries. Otros de los síntomas que acompañan al dolor son la inflamación, derivada de una infección bacteriana.

Antes de proceder a la endodoncia, el dentista te recetará antibióticos, con el fin de bajar la inflamación y eliminar las bacterias causantes de la misma.

Durante el proceso, el dolor es nulo. Siempre va a llevarse a cabo mediante anestesia local, reduciendo completamente las molestias durante la intervención. Puede molestarte el pinchazo que se realizará para aplicar la anestesia, pero rápidamente dejarás de notar sensibilidad en la zona.

Después del efecto de la anestesia, es normal que comiences a sentir dolor durante, al menos, cinco días. Este lo podrás combatir a través de los medicamentos recomendados por el especialista.

El problema puede surgir si después de ese periodo el dolor persiste. Entonces podemos hablar del fracaso de la endodoncia, que tiende a darse por diversas razones en un 10 por cierto de los pacientes.

Endodoncia

Causas de los dolores después de la endodoncia

Si has tenido la mala suerte de no haber elegido al profesional adecuado, cabe la posibilidad de que no haya terminado con todas las bacterias y gérmenes que causaban la infección. También, si la endodoncia no se ha realizado en su medida justa, los resultados derivarán en la persistencia del dolor.

Existen ramificaciones que complican la eliminación de la infección. Esta es otra de las causas que nos refleja el fracaso de la endodoncia. Aunque se puede corregir con una reendodoncia. Según los casos, el especialista te puede recomendar la extracción de la pieza dental.

El no haber limpiado todos los conductos durante el proceso de la endodoncia es otra causante. El sellado es también es muy importante. Un hueco puede servir para que otras bacterias den pie a otra infección, causando el dolor posterior.

La endodoncia suele ser un tratamiento exitoso, aunque pueden derivarse algunas complicaciones que tienden a provocar dolor persistente. Acudir al especialista es necesario para lograr la solución.

Protocolos de seguridad dental COVID-19

En el Centro Odontológico Médico Quirúrgico estamos extremadamente comprometidos contigo y, sobre todo, con tu salud. Somos conscientes de que estamos viviendo unos momentos de incertidumbre, que nos preocupan a todos.