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Dentina dental, ¿qué es y cómo cuidarla?

Cuando se trata de abordar la salud bucodental, se habla mucho sobre el esmalte y por qué debemos protegerlo, pero nunca se habla de la dentina dental. En pocas palabras, si no cuidas tu esmalte, tu dentina quedará expuesta. Es en este artículo donde explicamos este concepto al detalle.

¿Qué es la dentina?

La dentina es uno de los cuatro tejidos que pueden conformar tu pieza dentaria o diente. Va a rodearse generalmente del esmalte, del cemento y la pulpa. La dentina es resistente, pero no tan sólida como el esmalte. Sabemos que, aunque es menos conocida que el esmalte, en realidad constituye la mayor parte de la estructura de la pieza dentaria.

Para situarla mejor, la dentina, que es de color blanco cremoso a amarillento, se encuentra inmediatamente debajo del esmalte. Esta es la razón por la que nuestros dientes se ven menos brillantes cuando el esmalte se corroe. En estos casos, la dentina empieza a mostrarse aún más dando esa sonrisa amarillenta poco estética.

En sí, se podría decir que tiene una estructura similar a la del hueso. No obstante, este tejido es más blando en comparación con el tejido óseo. Debes saber que a su vez existen tres tipos de dentina: la primaria, la secundaria y terciaria. La capa externa es la primaria, la capa secundaria de dentina se produce después de que la raíz del diente se ha desarrollado completamente y la dentina terciaria es aquella que responde a estímulos. Los tres tipos de dentina son vitales para mantener la buena calidad de los dientes.

Y, ¿cuál es la función de la dentina? Básicamente, proteger los elementos del interior. Cuando la dentina queda expuesta, el diente también se vuelve más sensible. Dentro de la dentina, se pueden encontrar tubulillos que se conectan a la pulpa del diente. La pulpa juega un papel crucial ya que contiene vasos sanguíneos que aportan nutrición a los tejidos circundantes. También contiene terminaciones nerviosas que provocan dolor cuando los dientes están expuestos a cambios repentinos de temperatura (como al beber bebidas muy frías o calientes).

Cómo cuidar la dentina

Puede evitar dañar el esmalte y la dentina, es crucial mantener unos buenos hábitos de higiene bucal. Cepillarte sin hacer excesiva fuerza, utilizar un adecuado colutorio o enjugue bucal y hacer uso del hilo dental es clave.

Mantener una dieta saludable ayuda mucho a mantener las piezas fuertes. Es clave evitar las bebidas azucaradas, alcohólicas o demasiado ácidos que puedan corroer estas estructuras. Además, asegúrate de consumir calcio y vitamina D para mejorar la composición dentaria.

Por otro lado, es clave evitar hábitos perjudiciales. Por ejemplo, fumar puede provocar cáncer de boca pero además daña las estructuras de tus piezas dentarias, amarillea tus dientes y provoca enfermedades periodontales.

Como ves, no es difícil llevar a cabo unos buenos hábitos para proteger la dentina dental. Esto se puede prevenir. Puede asegurarse de que su dentina se mantenga saludable si también mantiene sus dientes nutridos. Para obtener más consejos sobre cómo cuidar su salud bucal, no dudes en contactar con el Centro Odontológico Médico Quirúrgico de Barakaldo.

¿Cómo mejorar la estética de la sonrisa?

La sonrisa es nuestra mejor carta de presentación. Sin duda, es una manera ideal de transmitir alegría, positivismo y buenas vibraciones a los demás. Sin embargo, muchas personas se acomplejan de sus dientes, lo que hace que no sonrían tanto como les gustaría. Si es tu caso, en este artículo te explicamos como puedes mejorar tu estética bucal.

7 consejos para sonrisa perfecta

A continuación, te recomendamos hábitos y tratamientos para deslumbrar a todos.

1. La dentadura, un factor decisivo

Esto podrá sonarte obvio, pero nuestros dientes son fundamentales en lo que a estética se refiere. No basta con tener la dentadura completa y alineada, sino que deben ocupar un espacio adecuado. Si son demasiado grandes (macrodoncia) o pequeños (microdoncia) restarán estética. Por suerte, existen procedimientos dirigidos a corregir ambas situaciones.

2. No olvides las encías

Otro de los factores que no debes olvidar son las encías, pues a veces ocupan demasiado espacio y dan lugar a lo que en odontología llamamos sonrisa gingival. Si es tu caso, no te preocupes. Existen procedimientos como la gingivectomía y la gingivoplastia que corrigen ese exceso de encía para que muestres más diente.

3. Un blanqueamiento, tu mejor opción

No hay nada más bonito que una sonrisa blanca y radiante. Sin embargo, algunos hábitos como tomar café, vino o fumar hacen que nuestros dientes se vayan oscureciendo con el paso del tiempo. Por tanto, un blanqueamiento es ideal para recuperar el tono brillante que los debe caracterizar.

4. Mantén a raya las manchas

Las prácticas a las que hacíamos referencia anteriormente (consumir café, vino y tabaco) y algunos alimentos de color oscuro pueden acabar manchando nuestros dientes. Para prevenirlo, te aconsejamos que comas manzanas, zanahorias o apios. Si lo deseas, también puedes hacerte una limpieza dental o emplear pastas blanqueadoras que te recomiende tu dentista.

5. Cuida tu salud bucodental

Si no tienes una higiene bucal correcta, de nada servirá que cuides de tu estética. Recuerda lavarte los dientes tres veces al día (así como después de consumir alimentos entre horas), utilizar un colutorio al menos una vez al día y acudir a consulta con un especialista al menos una vez al año.

6. Prueba con unas carillas

Probablemente hayas oído hablar alguna vez de las carillas dentales. Se trata de unas láminas muy finas que se aplican sobre la superficie del diente para que se vea totalmente diferente. Gracias a este sencillo procedimiento, es posible darle un tono más blanco, modelarlo y corregirlo en apariencia.

7. Cuidado con los tratamientos caseros

Sobre todo con la llegada de las redes sociales, cada vez más personas tienen acceso a información que no siempre es verídica. Muchos tratamientos dentales caseros pueden parecer tremendamente efectivos y sencillos, pero algunos podrían resultar contraproducentes. Te recomendamos que consultes a tu dentista de confianza en cualquier caso.

Como has podido ver, tener una sonrisa perfecta es posible. Solo necesitas cuidar de tu alimentación, seguir hábitos saludables y ponerte en manos de profesionales. Te aseguramos que el resultado será increíble y podrás disfrutar al sonreír.

¿Qué es la fluorosis dental?

En algunas ocasiones podemos pensar que utilizar más pasta de dientes es mejor para nuestra salud y la de los más pequeños de la casa. No obstante, el exceso puede traducirse en un problema como es la fluorosis dental, que si no se detecta y trata a tiempo requerirá que se tengan que realizar tratamientos más importantes en el futuro, como las carillas o la microabrasión. Por eso, en este artículo queremos darte las pautas para prevenir esta condición que suele afectar a los más pequeños de la casa.

¿Qué es la fluorosis dental?

La fluorosis es un problema dental que puede detectarse por la aparición de manchas blanquecinas, especialmente en el caso de los más pequeños de la casa. El problema viene de una disminución de la mineralización de los dientes como consecuencia de un uso excesivo de flúor. Aunque el flúor es necesario para mantener la salud de nuestra boca, si se utiliza en exceso puede llevar a la descalcificación de las piezas dentales.

Este problema es muy frecuente en niños y seguro que te viene algún caso a la mente, si piensas en algún peque con manchitas blancas en los dientes. A continuación, te contamos cómo se puede prevenir. En caso de que el problema ya se haya hecho patente, habrá que recurrir a una microabrasión para poder eliminar esas manchas blancas. Y si estamos hablando de un estado más avanzado de la fluorosis, sería necesario empezar a hablar de ponerse carillas para ocultar el diente como tal. Este problema es fundamentalmente estético, como habrás podido ver, pero, si persiste, se podría transformar en una pérdida del esmalte por una composición no adecuada de sus minerales.

Fluorosis dental

¿Cómo se puede evitar este problema de salud bucodental?

Lo mejor de todo es que evitar esta condición es muy sencillo. En el caso de los niños muy pequeños, se recomienda utilizar la mínima cantidad de pasta dentífrica para el cepillado de los dientes. Esto es especialmente importante en niños de hasta tres años. Más adelante, hay que remarcar que la cantidad que se utiliza no debe superar el tamaño de un guisante.

Así pues, lo fundamental es explicar a los niños las ventajas que tiene el cepillado de dientes, pero siempre y cuando les digas también que un exceso de pasta podría perjudicarles. Del mismo modo, es importante remarcar que no pueden ingerirlo (el problema se agravaría) o que no utilicen el enjuague de flúor en exceso. Para facilitarte la tarea, lo mejor es evitar esas pastas de dientes especiales para niños, que suelen tener colores y sabores, pues les resultarán más atractivas y querrán añadir más cantidad. Nuestro consejo es que utilices una apta para los más pequeños, pero sin que tenga estas características.

En definitiva, la fluorosis dental no reviste demasiada importancia siempre y cuando se detecte a tiempo y se pongan los remedios para evitarla. Esperamos que en este artículo te hayamos podido aclarar en qué consiste la fluorosis y cómo puedes poner punto y final a esta enfermedad.

¿Qué es la odontología conservadora?

Tener problemas en un diente, ya no significa necesariamente que tengas que perderlo. La odontología conservadora se está imponiendo en la mayoría de consultas de estos profesionales como una opción para mejorar tu salud dental sin tener que recurrir a medidas extremas e invasivas que puedan tener consecuencias negativas en tu salud oral general.

¿Qué es la odontología conservadora?

En esencia, este tipo de tratamientos odontológicos se basa en restaurar los tejidos dañados de un diente por causas tan habituales como la caries. Es decir, el principal objetivo de esta técnica es evitar la extracción de las piezas que no están en buenas condiciones.

También se incluye en la categoría de odontología conservadora la prevención. Es decir, todos aquellos tratamientos que se realizan para evitar un futuro deterioro del diente.

Procedimientos de odontología conservadora

Hoy en día, tu odontólogo de confianza cuenta con muchos recursos técnicos pensados para poder salvar tanto la estética como la funcionalidad de tu dentadura. De esta manera, puedes conseguir que las piezas que hayan sufrido algún daño recuperen el comportamiento fisiológico que deben tener y, a la vez, que se igualen con el resto de dientes en cuanto a color y forma. Y, lo mejor de todo es que puedes disfrutar de las ventajas de estos tratamientos, incluso en caso de tener una caries avanzada. Por lo tanto, las posibilidades de que pierdas una pieza son realmente cada vez menores.

Odontología conservadora

El composite, protagonista de la odontología conservadora

Si hay un material que juega un papel importante en la reconstrucción funcional y estética de un diente, sin duda, es el composite. Sus excelentes resultados son uno de los motivos que lleva a su aplicación en todo tipo de reconstrucciones dentales.

Este material permite sustituir el tejido dental perdido y realizar las obturaciones o empastes necesarios para el tratamiento de la caries. En el mismo sentido, es adecuado para restaurar dientes rotos por un traumatismo.

Merece la pena destacar que estas restauraciones son mínimamente invasivas y, por lo tanto, no representan un problema para el paciente.

Las carillas de composite son otro de los tratamientos conservadores más habituales en odontología. En este caso, su principal función es mejorar el aspecto general de la sonrisa, corrigiendo defectos morfológicos y aportando un aspecto natural. Destacan por ser muy resistentes, prácticamente como el propio esmalte de los dientes naturales, y por tener el mismo aspecto que las piezas propias. Otra de sus grandes ventajas es que no son nada invasivas, porque se colocan encima del diente con un sistema adhesivo y sin necesidad de tallarlos, como ocurre en el caso de las conocidas carillas de porcelana.

Optar por alguna de las técnicas de odontología conservadora existentes en la actualidad es una garantía para que puedas tener una dentadura sana, funcional y estéticamente igualada sin tener que someterte a tratamientos invasivos, más molestos y con consecuencias negativas para la salud del conjunto de tus piezas dentales. Por lo tanto, es la mejor solución para algunos de los problemas dentales más habituales, como la caries.

¿En qué consiste la cirugía maxilofacial?

La cirugía maxilofacial es una de las especialidades de la odontología que se encarga de corregir algunas deformidades del esqueleto facial que originan problemas tanto estéticos como funcionales. ¿Quieres saber en qué consiste y cuándo podrías necesitarla?

¿Qué es la cirugía maxilofacial?

Se le conoce también como cirugía ortognática y su objetivo, tal y como te hemos indicado, no es otro que corregir las anomalías de los huesos faciales. Estos provocan que los dientes no estén en una posición correcta y que se produzcan malformaciones estéticas.

Normalmente, estas malformaciones faciales aparecen durante la etapa de crecimiento y se suelen estabilizar en la edad adulta. La anomalía afecta a uno o varios huesos de la cara (nariz, mentón, pómulos o maxilar) y aproximadamente el 25 % de la población la padece.

¿Qué tipo de tratamientos realiza un cirujano maxilofacial?

Este profesional se encarga de realizar reconstrucciones o tratamientos postoncológicos en la zona del cuello y la cabeza. Reconstruye los maxilares tras un accidente o por una malformación genética, extrae quistes y tumores orales, y realiza extracciones de piezas más complejas como pueden ser las muelas del juicio, que están próximas al nervio. Además, puede realizar también injertos óseos.

En definitiva, estos especialistas pueden diagnosticarte y tratarte aquellos problemas relacionados con la estructura facial, el rostro y la cavidad oral.

Cirugía maxilofacial

¿Cuándo se necesita una cirugía maxilofacial?

Como te hemos apuntado ya, este tipo de cirugía es necesaria para solucionar ciertos problemas estéticos y funcionales que pueden ser causados por un contacto y una posición incorrectos de las piezas dentales. Si la ortodoncia no es efectiva para ti, la cirugía es la mejor alternativa.

Por todo ello, esta opción es muy eficaz en problemas de maloclusión y de descompensación de tamaños entre la mandíbula y el maxilar superior, pues te provocan un desequilibrio en el aspecto facial.

El objetivo de la cirugía principalmente es conseguir una buena estabilidad de la oclusión, lo que te conferirá una estética y una funcionalidad bucofacial óptimas.

Fases de la cirugía

Vas a poder diferenciar 4 etapas:

1. Planificación y estudio. Es necesario que obtengas un diagnóstico preciso para establecer cómo será el proceso. Aquí colaboran estrechamente el ortodoncista y el cirujano. Se hacen diferentes análisis de modelos, tejidos, radiografías y hasta un estudio en 3D. Así se trabajará con la mayor información posible.

2. Ortodoncia. Antes de la intervención, se utilizará una ortodoncia para rectificar la mala colocación de tus piezas. Esta fase suele tener una duración de unos 18 meses.

3. Procedimiento quirúrgico. En este momento se te colocará correctamente la oclusión de los dientes. Es necesario aplicar anestesia general, por lo que será necesaria tu hospitalización.

4. Postoperatorio. La zona puede permanecer inflamada hasta 6 meses, pero eso dependerá de la capacidad de recuperación que tengas. Puedes dormir con la cabeza elevada o aplicar compresas de hielo para agilizar el proceso de recuperación.

Junto a todo esto, hay que destacar la importancia del mantenimiento a largo plazo y una correcta planificación inicial antes de comenzar el proceso de cirugía maxilofacial. Contacta con nuestros especialistas para cualquier tipo de duda.

¿Por qué tengo los dientes sensibles?

La sensación de tener dientes sensibles es algo bastante habitual. Por regla general, aparece cuando se toman helados o refrescos muy fríos. Esto puede ocurrir de forma puntual tanto en niños como en adultos, pero las personas afectadas terminan por padecer problemas más serios para la salud bucodental.

Es más, la mayoría de los pacientes con sensibilidad dental muestran un dolor intenso pero breve, el cual se mantiene con la ingesta de alimentos fríos. Por lo tanto, estamos ante la principal característica de esta dolencia, aunque si las molestias persisten, es posible que tengas un empaste en mal estado o una caries.

¿Cuáles son los estímulos que provocan la sensibilidad dental?

Cuando la boca está sana, el esmalte protege a la dentina (capa que se encuentra debajo del esmalte dental y que recubre el nervio interior) de todo tipo de exposición externa. Así, si tienes los dientes sensibles, significará que el esmalte está en mal estado, ya que el calor y el frío le afectan en demasía. Todo ello conduce hasta los nervios inferiores del diente, lo que produce entonces la dolencia por sensibilidad dental.

En este sentido, has de saber que existen hasta tres tipos de estímulos que producen sensibilidad dental, como son los estímulos térmicos, osmóticos o químicos y los táctiles o mecánicos. Estos se diferencian por los siguientes aspectos:

 Estímulos térmicos: Son aquellos que se activan con la ingesta de alimentos muy fríos (como un helado) o muy calientes (café, té…).

 Estímulos osmóticos o químicos: Este tipo de estímulos dependen del sabor de las comidas. Por ejemplo, los alimentos con azúcar o ácidos, los cuales pueden provocarte una sensación de dolor en los dientes sensibles.

 Estímulos táctiles o mecánicos: Se dan con el gesto diario de cepillarte los dientes o pasarte el hilo dental.

¿Cuáles son los factores que pueden causar sensibilidad dental?

Hay varios factores que pueden limitar la capacidad de protección del esmalte y originar la sensibilidad dental. Por ello, has de prestar atención a algunos productos, más si cabe cuando ya tienes los dientes sensibles, puesto que estarías aumentando la gravedad del problema.

Por ejemplo, el uso de una pasta de dientes blanqueadora puede ser una de estas causas. Esta decisión no la debes tomar a la ligera, ya que en el mercado dispones de muchas opciones para comprar dentífricos. Por tanto, lo más recomendable es que acudas a un dentista y te indique la pasta más adecuada para tus dientes.

Por otro lado, el estrés, la ansiedad y los nervios se han convertido en factores determinantes, ya que pueden acarrear bruxismo (apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente).

Por último, los problemas en las encías también tienen un papel muy importante. No has de olvidar que, si esta parte de la boca está en mal estado, puede aparecer una excesiva sensibilidad en los dientes.

En resumen, si padeces esta dolencia, te aconsejamos acudir a nuestra clínica dental en Barakaldo. Te daremos la mejor solución y, de esta forma, mejorar el estado de tus dientes.

Implantes All on Four

Los implantes dentales son necesarios para ti si has perdido piezas dentales. Ten en cuenta que una dentadura no solo sirve para lucir una bonita sonrisa, sino que es un elemento primordial para tener una vida sana, comer bien y poder masticar cualquier comida. Sin embargo, no todo implante dental es igual. Si necesitas un tratamiento de implantes total, el sistema All on Four puede ser tu mejor opción.

¿Qué son los implantes dentales de All on Four?

Este tratamiento odontológico se adapta a ti si necesitas hacerte una boca completa porque has perdido todas las piezas o estas están en mal estado, desgastadas o rotas. También es válido si lo que estás buscando es un tratamiento para dentadura que necesita reemplazar varias piezas dentales. La razón de que sea la mejor opción es porque es un sistema más barato que los tradicionales, que al servir para muchas piezas dentales, te ayudará a ahorrarte dinero en tus implantes dentales.

Además, si te decides por esta opción, vas a necesitar muchos menos implantes. Esto es posible de manera muy sencilla, dado que tradicionalmente se insertaría un tornillo por cada pieza dental y con este sistema se aprovechan los mismos tornillos para varias piezas. Por lo tanto, podrías tener una dentadura superior completa con solo cuatro tornillos y una dentadura inferior entera con otros cuatro. Consecuentemente, es menos invasiva, más rápida y tiene una recuperación mucho más inmediata.

¿Cuánto tiempo se tarda en recibir este tratamiento de implante dental total?

Al necesitar tan pocos tornillos, este tratamiento dental se realiza en muy poco tiempo y de forma muy poco invasiva. Esta técnica de implantología te permitirá, además, no visitar más que un día tu centro odontológico para tener todas tus piezas dentales. En un solo día, podrás tener tu cirugía dental con la arcada superior o la inferior, con solo cuatro implantes (tornillos) en cada maxilar.

Esto convierte al tratamiento en un éxito casi total, dado que es una técnica odontológica de última generación que apenas resulta agresiva con tu boca. Te permitirá usar de forma normal cada pieza dental como si fuera la propia. De esta manera, se convierte en tu mejor opción si te faltan todas o casi todas las piezas dentales. En un solo proceso quirúrgico, podrás conseguir volver a comer como comías antes, masticar sin problemas cualquier alimento y contar con la seguridad de poder sonreír sin complejos.

Implantes

¿Qué te sucederá tras la operación?

Si ya te has decidido a hacerte una cirugía de implante dental, tan solo te queda saber algo más sobre el posoperatorio. Ten en cuenta que, con carácter general, vas a tener que acudir a revisiones cuando se te marquen. El odontólogo es el encargado de determinar cuándo van a ser necesarias. Por lo demás, es una cirugía menor que apenas presenta complicaciones. Debes seguir las instrucciones que se te ofrezcan, tomar todas las pastillas que se te receten, mantener la boca limpia y hacer una dieta blanda.

Si ya lo tienes claro, inicia el proceso para tener implantes dentales que parezcan tu propia dentadura.

Cómo cuidar las encías para asegurar la salud oral

Una de las partes más delicadas del cuerpo son las encias. Los problemas que ocasiona su mala higiene suelen ser difíciles y dolorosos de solucionar. Si no quieres experimentar esta situación en primera persona, aquí van algunos consejos para cuidarlas y tener una buena salud bucodental.

Problemas de las encías

Antes de ver las recomendaciones, es importante que te conciencies de la importancia que tiene mantener unas encías sanas.

Dos son las principales afecciones de las encías: la gingivitis y la periodontitis. En los casos más leves, sus síntomas pueden ir desde el simple enrojecimiento e inflamación de la encía a su sangrado mientras te cepillas. Pero a medida que las bacterias van debilitando tu encía, esta acaba por retraerse dejando expuesta la raíz dental. Esto no solo implica un incremento en la sensación de sensibilidad, sino que además puede acabar suponiendo la movilidad y pérdida del diente.

En los casos más graves, la placa bacteriana que se acumula en tus encías puede pasar a la sangre. Aumenta así el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o diabetes de tipo 2.

Claves para mantener unas encías sanas

Cuando piensas en la salud de tu boca, seguramente lo primero que te viene a la mente son tus piezas dentales: su forma, cómo están colocadas, tu rutina de limpieza en ellas… Sin embargo las encías, las grandes olvidadas, son casi más importantes. Por este motivo se merecen tener una higiene específica. Te la resumimos en los siguientes puntos.

1. Cepillado diario

Cepillar tus dientes y encías debe ser una práctica que incorpores a tu día a día tras cada comida. No es necesario que apliques una fuerza excesiva; de hecho, esto puede originarte problemas como la retracción de las encías.

En esto influye además el tipo de cepillo que utilices. Para un cuidado de las encías óptimo apuesta por cepillos cuyas cerdas tengan una dureza media o suave, y no te olvides de renovarlos cada 3 meses.

En esta higiene diaria incorpora también seda dental o cepillos interproximales y un enjuague bucal.

2. Acude a tu dentista

Además del trabajo que debes hacer en casa, es más que recomendable que cada 8 o 10 meses acudas a revisión en tu clínica dental.

Para una limpieza completa existen tratamientos que se utilizan como profilaxisy que, realizados por el higienista dental, dejarán tu cavidad oral en perfecto estado.

3. Cuidado con los alimentos

Los azúcares y grasas saturadas propician la aparición de bacterias. Acabarán dañando tus encías si no cepillas tus dientes inmediatamente después de ingerirlos.

Encías

4. Especial atención en ciertos casos

Si tienes antecedentes en tu familia o padeces osteoporosis, enfermedades cardíacas, diabetes, VIH, etc., debes poner especial atención a la salud de tus encías. Igual ocurre si tienes las defensas bajas o has recibido un trasplante.

Otros casos sensibles responden a cambios hormonales como los vividos durante el embarazo, donde puede aparecer la gingivitis estacional.

Asegura la salud de tus encías con estas sencillas recomendaciones. Proteger la base de tus dientes es la clave para una boca sana y bonita.

Dolor de mandíbula. ¿Qué lo puede causar?

Dolor de mandíbula es siempre sinónimo de molestia. Repasamos sus causas,los tratamientos más utilizados y las medidas preventivas más eficaces y adecuadas

Cómo combatir el mal aliento

El mal aliento es un desagradable factor que influye en las relaciones sociales y en la autoestima de quien lo padece. En este artículo te explicaremos las causas más generales de su aparición y cómo combatirlo.

¿Por qué aparece la halitosis?

La alitosis es síntoma, en muchas ocasiones, de problemas bucodentales, como caries o periodontitis. Por ello, te recomendamos que si percibes mal aliento de forma continua, te pongas en manos de odontólogos para que podamos hacerte una revisión bucal.

El mal olor en la boca puede aparecer de forma puntual o asiduamente y hace presencia por la descomposición de bacterias en la boca y en la parte superior de la lengua que producen mal olor. Aunque creas que solo te afecta a ti, son muchas las personas que tienen este problema.

¿Cuáles son las causas principales de la aparición del mal aliento?

Existen dos causas principales. Por un lado, encontramos la halitosis intraoral, que es la que se produce por alteraciones en la boca, y, por otra parte, se engloban todos los problemas asociados a partes del cuerpo extraorales, como el estómago o el aparato respiratorio.

Problemas intraorales de halitosis

La mayoría de las veces, las bacterias aparecen por no cepillarse los dientes de forma continua. Si tienes caries, además de dolor, te pueden provocar mal olor en la boca.

En la revisión de odontología inspeccionarán que no tengas gingivitis o periodontitis porque también son propulsores del mal sabor de boca y, en el caso de que tu boca hidrate poco y suela estar reseca, también puede aumentar el porcentaje de aparición de este hándicap. Por ejemplo, si estás atravesando un período de estrés, puede que notes más sequedad porque la salivación disminuya y aparezca la halitosis.

Si fumas, tienes muchas más posibilidades de que tu boca propague un olor desagradable porque la nicotina y el resto de sustancias del tabaco se quedan atrapadas entre los dientes y la lengua.

Problemas extraorales de mal aliento

Además de enfermedades como la diabetes o la ingesta de antidepresivos, los problemas de respiración, como la bronquitis o la sinusitis, pueden desencadenar en alientos malos. Pero también pueden producirlos algunos alimentos que forman vapor en el estómago durante la digestión, como la cebolla o el ajo.

Aliento

¿Cómo combatir el problema del aliento desagradable?

Una vez detectado el foco de origen del problema, te aconsejamos que tomes nota de los tratamientos que detallamos a continuación y que te ayudarán a combatir ese molesto olor.

El primero y más importante es que refuerces tu higiene bucodental, cepillando los dientes y la lengua cada día, y optes por no incorporar en tu dieta frutas y verduras que sean propensas aumentar el trastorno bucal. Como soluciones positivas incluiremos, por supuesto, dejar de fumar, en el caso de que seas fumador, y animarte a beber mucha agua.

Por otra parte, es muy importante que te hagas una revisión odontológica para que los profesionales podamos realizarte una limpieza dental profesional y acabar con toda la placa bacteriana.

En conclusión, debes cuidar el olor de tu aliento y esperamos que tomes en cuenta la información facilitada para que tomes los medios oportunos y desaparezca tu problema.